Propuesta Educativa 38
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30 años de la Maestría en Ciencias Sociales con Orientación en Educación de la FLACSO

Introducción

 


 
Este dossier está dedicado a conmemorar y festejar los 30 años de la creación de la orientación en Educación de la Maestría en Ciencias Sociales de la Flacso Argentina. Como bien se señala en alguno de los trabajos que componen el dossier, la Maestría en Ciencias Sociales se había creado en 1979 en el contexto de la dictadura militar y con el propósito de construir un espacio de reflexión, análisis y estudio crítico para aquellos que luchaban por mantenerse intelectualmente activos en un medio que se había propuesto erradicar el pensamiento crítico.
 
El derrotero que se fue construyendo desde allí en más es complejo y estuvo atravesado por corrientes y tendencias en muchos casos contradictorias con las que la maestría ha debido “dialogar”, incorporando los cambios que evaluó necesarios y procesando las tensiones con el cuidado de no traicionar los propósitos que la orientan.
 
No queremos abundar en este momento de inicio de la maestría porque está tratado por muchos de los ex alumnos que participan de este dossier, solo queremos agregar que la maestría de la Flacso (pionera en el desarrollo de una propuesta de posgrado en educación en nuestro país) se constituyó en sus inicios en la convergencia virtuosa con un conjunto de otros elementos que potenciaron su funcionamiento: la creación en la misma institución de un área de investigación que animaron Juan Carlos Tedesco y Cecilia Braslavsky, que retomaban con edades y trayectorias diferentes, el propósito de construcción institucional para la producción de conocimientos y formación de recursos humanos que alimentaran el proceso democrático que se avecinaba. Dicha etapa de creación estuvo signada por el optimismo que produjo la promesa y luego la concreción de un régimen democrático y la disponibilidad de recursos humanos: unos dispuestos a transferir los saberes adquiridos en el exterior o en el exilio nacional y otros ávidos por recibir la savia de ese conocimiento después de tantos años de sequía.
 
Está muy claro que el mundo académico ha cambiado casi radicalmente en estos treinta años y no es fácil realizar un balance acerca de los beneficios y las pérdidas que trajeron aparejados estos cambios. Sin embargo, treinta años de contribución para el desarrollo de este campo de formación merecen por lo menos efectuar algunas reflexiones.
 
Existen múltiples trabajos, además de la evidencia de la observación, que marcan el exponencial crecimiento de la oferta de posgrados en el campo de la educación. Las Universidades Nacionales y también las privadas han desarrollado una cantidad considerable de ofertas, algunas de ellas destinadas a mejorar el perfil formativo de sus propios docentes y otras a cooperar en la formación de profesionales académicos, funcionarios y especialistas destinados a proveer de recursos a esos espacios.
 
Este crecimiento ha asumido una configuración que asume ciertos rasgos que podrían aproximarse al de un “mercado” en competencia que se define y redefine, entre muchas cuestiones, en función de una demanda que se alimenta en gran medida por la implementación de nuevos dispositivos que regulan a las instituciones y a sus agentes exigiéndoles más y más titulaciones. De modo que hay una confluencia de ciertos efectos de “mercado” y dispositivos de regulación que se alimentan mutuamente generando un campo de formación muy heterogéneo y diferenciado cuyas características no parecieran responder a una racionalidad o planificación externa a los actores involucrados. Por supuesto los actores orientan su acción tanto por intereses como por valores; en las demandas intervienen aspiraciones políticas, económicas, culturales y sociales. Todo ello está presente en un campo en el que se compite por la calidad, la posibilidad de influir, la valoración del mercado de empleo, el prestigio o la accesibilidad del
diploma, todo ello combinado de forma variable en las instituciones de posgrado.
 
Hay dos elementos más que completan la configuración del campo académico en el país que conforman el contexto en el que se desarrolla la Maestría de la Flacso : uno de ellos el crecimiento y diversificación de las temáticas investigadas en educación, lo que da cuenta de una dinámica de producción, resultante de los efectos positivos de los incentivos a la investigación a las universidades, los subsidios otorgados por las agencias y entidades estatales que financian la investigación y la ampliación de los beneficios de las becas destinadas a estudiantes.
 
El segundo elemento a considerar es que a pesar de estos incentivos, no se ha conformado en la Argentina un campo académico con una organización y una estructura que le otorgue suficiente estabilidad e independencia al trabajo académico. En este sentido, buena parte de las trayectorias de académicos y técnicos siguen estando signadas por una combinación inestable entre el mundo académico, el de la función pública y el de las consultorías para organismos internacionales, privados y públicos. Nos debemos una reflexión seria respecto de los efectos de esta peculiar conformación del campo de la producción y circulación del conocimiento en materia educativa.
 
En diálogo con este contexto de producción la Maestría de la Flacso ha ido introduciendo modificaciones que le otorgan un perfil propio que trataremos de identificar en este breve texto.
1. Un perfil regional proporcionado por la presencia de alumnos de diferentes países de América Latina que se sostiene gracias a las becas para estudiantes extranjeros y argentinos que provee el Ministerio Nacional de Educación desde el año 1993 en el que se inauguró un nuevo formato de la Maestría, asentado en la promoción con cohortes cerradas de dos años.
 
2. Un enfoque de la formación que se propone entablar un diálogo fluido entre un sólido instrumental teórico y su utilización para leer de modo complejo los fenómenos de la realidad, reflexionar sobre ellos y pensar en alternativas de preservación o cambio.
 
3. Una preocupación por mejorar la eficiencia en términos de producción de las tesis, a través del permanente fortalecimiento de los talleres métodológicos, seguimiento de los alumnos en su producción, provisión de directores e incorporación a programas de investigación que se desarrollan en la institución.
 
4. Una conformación heterogénea de los alumnos seleccionados, que trata de hacer confluir diversidad de disciplinas de formación de grado y de origen socio-cultural y nacional a lo que se le suma la heterogeneidad de trayectorias y de posibles destinos futuros, donde se combinan apuestas a una carrera académica, como inserciones en tanto funcionarios o técnicos en los diferentes niveles del Estado y, en menor medida, en la red de instituciones educativas públicas y privadas.
 
5. La realización de convenios con otras universidades prestigiosas de la región (especialmente de Brasil) con el fin de brindar oportunidades de intercambio académico a los maestrandos, así como favorecer la recepción de profesores visitantes.
 
A partir de este perfil y de los cambios que hemos ido introduciendo en el mismo hemos logrado una producción de tesis en número y calidad que puede ser evaluada como ampliamente satisfactoria y se sostiene el reconocimiento del valor de esta titulación en los diferentes espacios de inserción de nuestros egresados, pero lo que es aún más relevante para nosotros es que a pesar del tiempo y los cambios incorporados seguimos conservando la relación original entre formación e investigación y somos coherentes con el perfil institucional a través de una orientación que se referencia de manera muy destacada en la región.
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  Año 27 / JUN / 2018.01
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